Desarrollo Producto kw: WordPress pierde cuota de mercado

WordPress pierde cuota de mercado por primera vez: ¿qué hago con mi web?

WordPress ha bajado al 40,2% de la web, su primera caída en veinte años, y las redes ya lo dan por muerto. No lo está, pero ha dejado de ser la respuesta automática. Los datos reales, por qué se va la gente, cuándo quedarse y cuándo migrar, y el checklist de seguridad tras la 7.1.1. Desde la trinchera, después de doce años con él.

AJ Dev · · 7 min de lectura

Este mes se ha hecho viral un dato que hace dos años nadie se habría creído: WordPress pierde cuota de mercado. Según W3Techs, hoy mueve el 40,2% de todas las webs del mundo, cuando en 2024 rozaba el 43,6%. Es la primera caída sostenida en más de veinte años de historia, y se está acelerando: solo entre diciembre de 2025 y mayo de 2026 se dejó más de un punto, el doble de lo que perdió en todo 2025.

Y claro, las redes se han llenado de dos tipos de titulares: los de "WordPress ha muerto" y los de "he hecho mi web con IA en media hora y he dejado WordPress". Yo llevo más de doce años montando webs en WordPress y hoy también construyo a mano, en PHP y JavaScript puro. Así que tengo los dos pies en el barro. Te cuento qué está pasando de verdad y, sobre todo, qué deberías hacer tú con tu web, que es lo que importa.

Portátil mostrando un panel de gráficas y estadísticas de mercado
WordPress sigue siendo el gigante, pero por primera vez la curva va hacia abajo.

WordPress pierde cuota de mercado: los datos, sin dramatizar

Antes de enterrar a nadie, pongamos las cifras en su sitio:

  • 40,2% de todas las webs usan WordPress (W3Techs, septiembre de 2026).
  • Entre las webs que usan algún gestor de contenidos, la cuota es del 58,7%. Más de la mitad del mercado.
  • Sus perseguidores directos, Shopify y Wix, rondan el 4-5% cada uno. WordPress sigue siendo unas ocho veces más grande que el segundo.

Es decir: WordPress no se está muriendo, está dejando de crecer. El propio HTTP Archive lo describió en su último Web Almanac como un paso "de la expansión a la estabilización". Lo relevante no es el tamaño, es la tendencia: por primera vez hay más webs que se van que webs que llegan.

Por qué la gente se está yendo (las razones reales)

1. Para webs pequeñas, ya no es la opción obvia

Hace cinco años, si querías una web de cinco páginas, la respuesta automática era WordPress. Hoy compiten Shopify para tiendas, Webflow o Framer para webs de marca, y ahora también las webs generadas con IA. Para una landing o una web de presentación, montar un WordPress con quince plugins empieza a parecer matar moscas a cañonazos.

2. El "vibe coding" ha abaratado lo simple

Herramientas que te generan una web entera a partir de una conversación han hecho que lo básico parezca gratis. Y para ciertos casos, funciona. Lo que casi nadie cuenta en esos vídeos virales es lo que pasa después: quién la actualiza, quién arregla el formulario cuando deja de enviar, quién cambia un texto si no sabes tocar el código. Una web no es un proyecto que se termina: es algo que se mantiene.

3. El peso de los maquetadores

Elementor está ya en casi un tercio de todas las webs WordPress. Es una herramienta muy útil, pero ha normalizado webs pesadas, llenas de capas y difíciles de optimizar. Mucha gente no está huyendo de WordPress, está huyendo de la web lenta que le montaron en WordPress. No es lo mismo.

4. La seguridad, siempre en el foco

El 18 de septiembre salió WordPress 7.1.1, que corrige 11 fallos de seguridad (XSS, saltos de autorización, path traversal…), con aviso de actualizar ya. Y en julio, un plugin con unas 20.000 instalaciones recibió una actualización con una puerta trasera. Aquí la parte buena: no llegó a nadie, porque desde junio WordPress.org retiene cada actualización de plugin seis horas mientras varios modelos de IA revisan el código, y el plugin se retiró a los 26 minutos del aviso. El sistema funciona mejor que nunca, pero el mensaje de fondo sigue siendo el mismo: un WordPress sin mantener es un riesgo.

WordPress no tiene un problema de tecnología. Tiene un problema de webs mal montadas y peor mantenidas que se han hecho con él.

Entonces, ¿sigo en WordPress o me voy?

Esta es la parte que de verdad te interesa. Mi respuesta honesta, después de años trabajando en los dos lados:

Quédate en WordPress si…

  • Publicas contenido a menudo (blog, noticias, recursos) y quieres hacerlo tú sin depender de nadie.
  • Tienes una tienda en WooCommerce que funciona y factura. Migrar una tienda que va bien por moda es la forma más cara de perder ventas.
  • Necesitas algo que ya resuelve un plugin sólido y mantenido (reservas, membresías, formación…).
  • Tu web está bien construida: rápida, actualizada y con pocos plugins bien elegidos.

Plantéate salir si…

  • Tu web es de presentación, casi nunca cambia y pagas mantenimiento por un monstruo de plugins que no usas.
  • Llevas meses peleándote con la velocidad y ya has probado de todo.
  • Necesitas algo muy a medida (un panel de gestión, un CRM, una lógica de negocio propia) y lo estás forzando a golpe de plugin.

Un caso real: la web de Centre Marsden, una clínica de optometría en Barcelona, era un WordPress que hacía agua. La reconstruí en PHP puro con un panel de gestión propio porque lo que necesitaba —servicios clínicos bien presentados y un equipo que pudiera editar sin romper nada— encajaba mejor fuera que dentro. Pero para una tienda con cientos de productos y un equipo acostumbrado al panel de WooCommerce, mi recomendación habría sido la contraria. La herramienta la elige el proyecto, no la moda.

Y lo que no te recomiendo

Tirar tu WordPress para sustituirlo por una web generada con IA que nadie sabe mantener. Si el motivo del cambio es ahorrar, calcula también el coste de la primera vez que algo se rompa y no haya nadie al otro lado.

Checklist: lo que debes revisar en tu WordPress este mes

  • ☐ Actualiza a WordPress 7.1.1 o superior. No es opcional: son 11 fallos de seguridad corregidos.
  • ☐ Audita tus plugins: elimina los que no uses (desactivados también cuentan) y los que lleven más de un año sin actualizarse.
  • ☐ Mide la velocidad real en móvil con PageSpeed Insights. Si estás por debajo de 50, hay trabajo.
  • ☐ Copias de seguridad automáticas fuera del propio servidor, y comprueba que se pueden restaurar.
  • ☐ Pregúntate para qué la usas: si hace un año que no publicas nada ni tocas la web, quizá estás pagando una herramienta que no necesitas.

Preguntas frecuentes

¿WordPress va a desaparecer?

No. Con más del 40% de la web y casi el 60% del mercado de gestores de contenidos, seguirá siendo el sistema más usado durante muchos años. Lo que cambia es que ha dejado de ser la respuesta automática para cualquier web.

¿Es seguro seguir usando WordPress en 2026?

Sí, siempre que esté mantenido. El núcleo corrige sus fallos rápido y WordPress.org revisa ahora cada actualización de plugin con IA antes de distribuirla. El riesgo real está en las webs abandonadas, con versiones viejas y plugins sin soporte.

¿Puedo cambiar de WordPress a otra plataforma sin perder posicionamiento?

Sí, si se hace bien: mismas URLs o redirecciones 301 de todas las antiguas, contenido equivalente y datos estructurados. Una migración hecha deprisa sí puede costarte tráfico durante meses. Y si te preocupa cómo te ven los buscadores con IA, lo conté en el post sobre GEO y cómo aparecer en las respuestas de la IA.

¿Y para una tienda online?

Depende del tamaño, el equipo y el presupuesto. Lo desarrollé a fondo en WooCommerce vs Shopify: cuál elegir en 2026.

Conclusión: no huyas, decide

Que WordPress pierda cuota es una buena noticia para ti como cliente: significa que hay más opciones y que ya nadie te puede vender WordPress "porque sí". Pero el pánico es mal consejero. Lo que tienes que preguntarte no es si WordPress está de moda, sino si tu web actual cumple su función, es rápida, es segura y la puedes mantener. Si la respuesta es sí, quédate y cuídala. Si es no, ahí sí toca hablar de alternativas.

¿No tienes claro si tu web debería seguir en WordPress o si es momento de cambiar? Escríbeme por los canales de contacto y le hago una revisión honesta: sin intentar venderte una migración que no necesitas.